La soledad hace que necesitemos compañeros desesperadamente, a veces compañeros inesperados, pero los escrúpulos pueden matar la amistad.
Un hombre deambula solitario por una habitación vacía. La soledad es tan abrumadora que entabla una extraña relación. Poco a poco se siente más animado, más optimista, pero un suceso repugnante pondrá a prueba el valor de su amistad. Los escrúpulos vencen y le empujan de nuevo al pozo de la soledad.